¿De qué va Amoris Laetitia?

| July 11, 2016

La reciente exhortación apostólica del papa Francisco, con motivo del pasado Sínodo de la Familia, es un texto con una dedicatoria especial al amor humano: la persona, el noviazgo, el matrimonio y la familia. No por nada su traducción al español es La Alegría del Amor.

Podemos afirmar que el contenido del texto tiene principalmente una apertura inspirada en la Sagrada Escritura, expone la situación actual de muchas familias alrededor del mundo, aborda cuestiones elementales sobre el matrimonio y la familia, expone caminos pastorales que nos pueden orientar  a construir hogares sólidos y fecundos, según el plan de Dios, habla sobre la educación de los hijos, hace una invitación a la misericordia y al discernimiento pastoral ante situaciones que no responden plenamente a lo que el Señor nos propone, y finalmente expone unas líneas breves sobre la espiritualidad familiar.

A continuación presento las 22 frases que más me han impactado dentro del documento, porque su fin principal es hacer arder el amor que todo ser humano lleva dentro de sí, para así poder compartirlo con los demás:

  1. El amor es la cura de la soledad: es “el encuentro con un rostro, con un «tú» que refleja el amor divino”. (AL 12)
  2. “Por eso el amor fecundo llega a ser el símbolo de las realidades íntimas de Dios.” (AL 11)
  3. “El hijo que nacerá de los dos llevará en sí las dos «carnes», uniéndolas no sólo genéticamente sino también espiritualmente.” (cfr. AL 13)
  4. “Ver más al matrimonio como un camino dinámico de desarrollo y realización que como un peso a soportar toda la vida” (cfr. AL 37)
  5. “Jesús al mismo tiempo que proponía un ideal exigente, nunca perdía la cercanía compasiva con los frágiles.” (cfr. AL 38)
  6. “Quien utiliza a los demás tarde o temprano termina siendo utilizado, manipulado y abandonado con la misma lógica.” (AL 39)
  7. “Tocar las fibras más íntimas de los jóvenes, allí donde son más capaces de generosidad, de compromiso, de amor e incluso de heroísmo, para invitarles a aceptar con entusiasmo y valentía el desafío del matrimonio”. (AL 40)
  8. “Una mirada amable permite que no nos detengamos tanto en sus límites, y así podamos tolerarlo y unirnos en un proyecto común, aunque seamos diferentes.” (AL 100)
  9. “Hace falta orar con la propia historia, aceptarse a sí mismo, saber convivir con las propias limitaciones, e incluso perdonarse, para poder tener esa misma actitud con los demás.” (AL 107) ¡Favorita!
  10. “El amor convive con la imperfección, la disculpa, y sabe guardar silencio ante los límites del ser amado.” (AL 113)
  11. “Tres palabras: permiso, gracias y perdón.” (AL 133)
  12. “…una familia donde reina una básica y cariñosa confianza, y donde siempre se vuelve a confiar a pesar de todo, permite que brote la verdadera identidad de sus miembros, y hace que espontáneamente se rechacen el engaño, la falsedad o la mentira.” (AL 115)
  13. “El más sano erotismo, si bien está unido a una búsqueda de placer, supone la admiración, y por eso puede humanizar los impulsos.” (AL 151)
  14. “Cada crisis esconde una buena noticia que hay que saber escuchar afinando el oído del corazón.” (AL 232)
  15. “La madurez llega a una familia cuando la vida emotiva de sus miembros se transforma en una sensibilidad que no domina ni oscurece las grandes opciones y los valores sino que sigue a su libertad, brota de ella, la enriquece, la embellece y la hace más armoniosa para bien de todos.” (AL 146)
  16. “Alguien se enamora de una persona entera con una identidad propia, no sólo de un cuerpo, aunque ese cuerpo, más allá del desgaste del tiempo, nunca deje de expresar de algún modo esa identidad personal que ha cautivado el corazón.” (AL 164)
  17. “El vínculo encuentra nuevas modalidades y exige la decisión de volver a amasarlo una y otra vez. Pero no sólo para conservarlo, sino para desarrollarlo.” (AL 164)
  18. “Los cristianos no podemos renunciar a proponer el matrimonio con el fin de no contradecir la sensibilidad actual, para estar a la moda, o por sentimientos de inferioridad frente al descalabro moral y humano”. (AL 35)
  19. “Una familia y un hogar son dos cosas que se reclaman mutuamente. Este ejemplo muestra que tenemos que insistir en los derechos de la familia, y no sólo en los derechos individuales. La familia es un bien del cual la sociedad no puede prescindir, pero necesita ser protegida”. (AL 44)
  20. “Nadie puede pensar que debilitar a la familia como sociedad natural fundada en el matrimonio es algo que favorece a la sociedad. Ocurre lo contrario: perjudica la maduración de las personas, el cultivo de los valores comunitarios y el desarrollo ético de las ciudades y de los pueblos”. (AL 52)
  21. “Doy gracias a Dios porque muchas familias, que están lejos de considerarse perfectas, viven en el amor, realizan su vocación y siguen adelante, aunque caigan muchas veces a lo largo del camino”. (AL 57)
  22. “El sacramento del matrimonio no es una convención social, un rito vacío o el mero signo externo de un compromiso. El sacramento es un don para la santificación y la salvación de los esposos, porque su recíproca pertenencia es representación real, mediante el signo sacramental, de la misma relación de Cristo con la Iglesia. Los esposos son por tanto el recuerdo permanente para la Iglesia de lo que acaeció en la cruz; son el uno para el otro y para los hijos, testigos de la salvación, de la que el sacramento les hace partícipes”. (AL 72)

 

¡Pueden leer la exhortación completa aquí!

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