¿Y dónde queda la libertad?

La libertad, una de las facultades inteligibles más importantes que posee el hombre tiene siempre la tarea deontológica de encaminar al bien.  No soy libre porque puedo hacer lo que quiera, sino que por voluntad puedo hacer lo que sea desde la perspectiva de la libertad. La libertad que carece de bondad encamina al libertinaje, que es el abuso de la libertad para cometer cualquier acto sin importar su consecuencia.

Por los medios han circulado diferentes artículos sobre un autobús con un supuesto mensaje “en contra” de los transexuales. Dicho vehículo forma parte de una ONG llamada Hazte Oir, la cual tiene su sede en España y busca enviar un mensaje de concientización sobre los peligros de la ideología de género. Una de sus campañas fue la de acondicionar una camioneta con el mensaje “Los niños tienen pene, las mujeres vulva, que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo”.

En el mundo actual que comparte muchas veces una posición muy abierta hacia la ideología de género, sería virtualmente imposible sancionar a un camión de propaganda LGBT porque iría en contra de su “libertad”. ¿Y dónde queda la libertad para defender a la familia? La excusa de aquellos detractores del camión es que el mensaje inspira odio y no contribuye a fomentar la inclusión de estas personas en la sociedad. Si bien, el mensaje es fuerte, especialmente la primera frase que hace alusión a los órganos sexuales de las personas, el mensaje no es peyorativo. Por lo contrario, el camión busca poner en el perfil público una problemática social que involucra la doctrina de género, en especial para los niños.

La libertad de expresión debe de ser respetada. Día con día, miles de personas son expuestas a propaganda de género por diferentes medios como la televisión, la música y el internet. Vetar aquella propaganda, por más nociva que sea, también sería derogar su libertad de expresión. Por lo tanto, el camión debe de ser avalado para circular y que la voz de las familias sea escuchada no sólo en España, sino que todos aquellos que están dispuestos a concientizar a las masas sobre el peligro de la ideología de género.