Lo que los mexicanos realmente quieren

| January 27, 2017

A inicios de este mes, el diario La Jornada publicó una nota sobre un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en donde se llevaron a cabo encuestas para saber cómo son “Los mexicanos vistos por sí mismos”, título que lleva el estudio.

Estas encuestas tocaron temas como la religión y las creencias, temas que son de suma importancia en la discusión nacional, ya que la religión católica ha sido la prioritaria en la historia del país y es comúnmente el punto de disputa en la agenda pública. Debates sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, aborto y libertad religiosa han sido foco de atención en los últimos años, en donde se ha generalizado la creencia de que los mexicanos buscan un país progresista, alejado de las tendencias tradicionales. Sin embargo, lo que revela esta encuesta es realmente lo contrario. El estudio reveló que el 47.3% de los mexicanos opina que en las escuelas se debería enseñar que Dios creó al mundo, incluso cuando por el artículo 3 de la Constitución Mexicana, la educación en el país sea laica. También reveló que el 51.5% se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo y que el 44% se opone al aborto cuando este no sea causado por el riesgo a la salud de la madre más otro 15% que lo desaprueba en su totalidad.

Este estudio sin duda incomodará a los lobbys progresistas de México. Los colectivos LGBTI y pro-aborto se han encargado de transmitir a los legisladores y tomadores de decisiones la idea falsa de que los mexicanos buscan estas tendencias en su política pública, sin embargo México aún no olvida sus convicciones y valores tradicionales. Lo que estos grupos han logrado exitosa aunque incorrectamente, es vulnerar el principio básico de la democracia, que es la autodeterminación de los pueblos. El poder legislativo, como representante de la población, tiene la obligación y el fin de regirse por la voluntad popular, cosa que debería hacer, ignorando el activismo de colectivos deshonestos y sensacionalistas.

 

Link a la nota: http://www.jornada.unam.mx/2017/01/06/sociedad/035n3soc

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